De La Paz a Guayaquil

Por la mañana fui a una agencia donde podría recibir el dinero que mi familia me había enviado, después de eso regrese a la estación para pedir una copia de la denuncia y devolver el dinero que me había prestado el sargento.

Una vez que ya tuve todo listo me dirigí rápidamente a coger una furgoneta hasta Desaguadero, en ese momento lo único que tenía en mente era regresar a mi país y salir lo antes posible de Bolivia.

Cuando ya cruce la frontera y estuve del lado peruano fui a comprar un pasaje hacia Arequipa, el que conseguí salió a la una y media de la tarde. Antes de subir al bus me encontré con dos argentinos con quienes coincidimos en ir hasta Lima.

El viaje duro cerca de once horas. Ya en el terminal de Arequipa quisimos comprar boletos para Lima pero estaban agotados, debimos esperar hasta alrededor de las cuatro de la mañana.

Mientras tanto hicimos un grupo con los argentinos, un colombiano, una pareja peruano – argentina, sus hijitas y otros dos viajeros. Un peruano que estaba con nosotros me contó que también le habían robado en Bolivia, el venía viajando desde Argentina.

Salimos en la mañana, el viaje hasta Lima fue muy largo. Mi intención era seguir de Lima hasta Tumbes, pero como llegamos a las once de la noche y era veinticuatro de diciembre hacer ese viaje era imposible en ese momento.

Sin embargo Bedher el peruano que viajaba con su esposa y sus hijitas nos invito a Victor el  colombiano y a mí a pasar la noche en su casa.

Cuando llegamos fuimos recibidos por su madre y su familia quienes nos brindaron una deliciosa comida. Después de tomar una ducha reconfortante pude dormir un poco más tranquilo.

A la mañana siguiente, fuimos a una casa de cambios ya que Victor debía recibir un dinero para seguir su viaje hasta Colombia.

Después de eso nos despedimos de Bedher y su familia, nos dirigimos en taxi hasta el terminal del norte donde compramos boletos hasta Tumbes.

Mientras esperamos la salida del bus fuimos a un mercado a comer y cambiar soles a dólares. Salimos de Lima cerca de las tres de la tarde.

Estuvimos por Tumbes al día siguiente cerca del medio día. Fuimos en una furgoneta hasta migración peruana y después de eso en tricimoto hasta Aguas Verdes.

Nos tocaba sellar la entrada a mi país, Ecuador. En las oficinas de migración nos encontramos con un peruano que también iba para Colombia, compartimos el taxi con el y fuimos a comprar los pasajes. Aquí me despedí de Víctor quien debía seguir hasta Rumichaca, lo acompañaría el peruano.

Compré un boleto para Guayaquil a las dos de la tarde, finalmente llegue a mi casa cerca de las ocho de la noche.

Después de haber hecho ese viaje aprendí algunas cosas,  aun no estoy seguro de cuando pueda volver a visitar Bolivia, pero  definitivamente debo regresar y recorrer ese país.

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