De Guayaquil a Santiago

El vuelo salió alrededor de las ocho de la mañana directo a Santiago, más o menos fueron cuatro horas y media de viaje.

Cerca de aterrizar el piloto informo que la ciudad nos recibía con un buen día soleado, fue bueno saber eso ya que según lo que había leído pensé que haría mucho frio.

Sin mayor problema salí del aeropuerto y tome un bus hasta la estación Pajaritos, una vez ahí me dirigí al centro de la ciudad usando el metro.

Cuando finalmente llegue empecé a buscar la dirección de mi anfitriona, su departamento no estaba muy lejos, sin embargo ella me había comentado que llegaba por la noche, por lo que hice un poco de tiempo.

Más tarde espere en el lobby del edificio donde ella vivía y pregunté por la clave del wifi al portero para poder comunicarme.

Después de esperar finalmente llego, subimos a su departamento conversamos un poco y después comimos sushi, cortesía de Karina, eso acompañado de un vino que conseguí cerca por un supermercado, también pude probar un buen pisco chileno que ella tenía.

Al parecer a ella le gustaba mucho bailar, así que fuimos a una salsoteca con unos amigos suyos.

Más tarde al regreso  me di cuenta que el abrigo y bufanda que lleve no fue suficiente, hacia demasiado frío, para poder dormir esa noche tuve que arroparme completamente y asi poder aguantar hasta la mañana.

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